Gorrión Moruno

 

 

Gorrión Moruno

 

 

 

 

Passer hispaniolensis 14,5 cm.

Pocas personas advertirán que muchos de los gorriones que anidan en los campos de la mitad sur de España no son gorriones comunes, sino otra especie parecida que recibe el hombre de Gorrión Moruno, y es propia, especialmente, de España y norte de África.

El Gorrión Moruno cría en colonias grandes que se establecen generalmente en las ramas periféricas de árboles o bajo nidos de otras aves, en particular de la Cigüeña Blanca y grandes rapaces. En determinadas localidades que ofrecen una buena alimentación el número de parejas por colonia es de varios centenares, e incluso millares, lo que ocasiona en otoño la formación de bandos inmensos que pueden llegar a constituir una plaga para algunos cultivos. Existen zonas donde esta especie es considerada enemigo contumaz de los agricultores, que la combaten por todos los medios a su alcance, destruyendo sus nidos y espantando los bandos.

Cuando en otoño se reúnen en bandos, dejan las colonias para vagabundear por los campos, utilizando dormideros tradicionales, tanto en árboles como arbustos.

 

Identificación: El macho tiene píleo y parte posterior del cuello castaño fuerte; garganta y pecho negros, con flancos listados de negro y dorso fuertemente rayado de pardo oscuro, casi negro; la hembra y jóvenes, semejantes a los del Común, del que son difíciles de distinguir.

Nidificación: Nido voluminoso, en bola, con un orificio lateral, construido con hierbas finas entrelazadas y tejidas, forrado con plumas, y colgado de encinas, pinos, acacias y otros, o colocado bajo nido de cigüeña o rapaz; pone, de abril a junio, de 4 a 7 huevos blanco-azulados con numerosas manchas oscuras, muy marcadas en el polo grueso; incubación unos 11 días; los pollos, alimentados principalmente por el macho, dejan el nido tras unos 12 días; dos crías, a menudo tres.

Alimentación: Grano; insectos en época de cría.

Hábitat: Cultivos.

Más información