Cerceta Carretona

 

 

 

 

Anas querquedula 38 cm.

En sus vuelos migratorios de más de 5.000 kilómetros desde África ecuatorial a sus áreas de cría en Europa, la Cerceta Carretona tiene que salvar un ejército de escopetas, especialmente en los países mediterráneos. Su vuelo rápido la convierte en una pieza atractiva para los cazadores. Las que se dirigen a otros puntos de Europa pasan por España, donde se conocen con frecuencia como «cercetas de verano», quedándose aquí un reducido número para reproducirse.

Son menos gregarias que la Cerceta Común, viéndose raramente en partidas grandes; pero las aves nidificantes comparten con ésta la preferencia por vegetación espesa, criando cerca de agua dulce poco profunda, particularmente en marismas.

En España cría muy localmente en varias zonas, especialmente en las Marismas del Guadalquivir y en la Mancha, con esporádicas reproducciones en otras localidades favorables. Es frecuente durante ambos pasos.

La llamada de cortejo del macho es un graznido que suena como el chirrido de un grillo; los machos emiten esta llamada cuando vuelan tras una sola hembra.

 

Identificación: El macho tiene franja blanca que va desde delante del ojo a la nuca, pecho pardo moteado y flancos grises; la hembra principalmente castaña especulada, distinguiéndose ambos sexos de la Cerceta Común por una mancha alar oscura y espejuelo difuso; en plumaje de eclipse (julio-octubre) el macho es poco más o menos como la hembra.

Nidificación: La hembra forra un espacio en juncos o hierba larga, cerca del agua, con hierbas y plumón; puesta, de abril a mayo, usualmente de 10 a 11 huevos ocráceo-cremoso; incubación, alrededor de 22 días, sólo por la hembra; los pollos, alimentados por la hembra, abandonan el nido al nacer, volando tras unos 30 días.

Alimentación: Brotes y hojas de hierbas acuáticas, algunos escarabajos de agua, mariscos, pececillos.

Hábitat: Aguas continentales

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