Busardo Ratonero

 

 

 

 

Buteo buteo

Macho 50 cm. Hembra 57 cm.

En el campo, todavía adormecido al final del invierno, no hay movimiento. Sólo una pesada silueta gira en el cielo y se destaca en negro contra las nubes. Una segunda ave aparece y resuenan unos espaciados maullidos «piou-piou», mientras que la pareja de busardos realiza su parada alternando una serie de órbitas, planeos y caídas en picado.

Cornejas, avefrías o gaviotas no dejan nunca de hostigarlo en vuelo con fogosas picadas. Irritado, el Busardo Ratonero puede renunciar a su carácter bonachón y, volviéndose rápidamente sobre el dorso, lanzar un golpe de sus garras para asustar al importuno.

Común como nidificante en toda España, la población nativa se ve incrementada notablemente en invierno con gran cantidad de aves procedentes de otros puntos de Europa que se establecen en todas las zonas abiertas, permaneciendo fieles a estos lugares mientras dura su estancia en la Península.

El plumaje de esta especie, como el de otras rapaces, varía mucho de tono, y puede oscilar desde una coloración bastante clara a un pardo muy oscuro.

 

Identificación: Plumaje pardo oscuro por encima, pálido con barras oscuras y listas por debajo; en vuelo muestra anchas alas y cola redondeada; sexos iguales.

Nidificación: Ambos sexos construyen un abultado nido de ramas, generalmente en árboles, a veces en bordes rocosos; nido decorado a menudo con hojas o algas; puesta, de marzo a mayo, de 2 a 3 huevos blancos con marcas chocolate a castaño rojizo; incubación, alrededor de 36 días, por ambos padres; los pollos, alimentados por ambos padres, dejan el nido tras unos 50 días.

Alimentación: Pequeños mamíferos, especialmente conejos; carroñas diversas; a veces aves, lombrices, orugas, lagartos, escarabajos; ocasionalmente bayas.

Hábitat: Bosques.

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