Autillo Europeo

 

 

Autillo Europeo

 

 

 

 

Otus scops 20 cm.

En la cálida noche estival, millones de ranas croan en las charcas, los insectos cantan y, dos o tres veces, se oye el silbido del Autillo. De repente, una nota aflautada, muy alegre, se repite regularmente, a intervalos de algunos segundos. A la luz de la luna puede identificarse al cantor. Es un búho de tamaño muy pequeño – apenas el de un zorzal –; está posado a poca altura, pegado contra el tronco del árbol.

Son muchos los que han oído la nostálgica nota del Autillo, pero pocos los que pueden presumir de haberlo visto. Sin embargo, a esta pequeña rapaz nocturna le gusta la vecindad del hombre, y le agradan los grandes plátanos que bordean carreteras y paseos.

Familiar en las ciudades, cuyas luces atraen los numerosos mosquitos que forman la base de su alimentación, el Autillo sabe también guardar la distancia. Pasa los días inmóvil, contra el tronco de un árbol, y su cuerpo alargado, de un extraño color de corteza, es indistinguible. No retorna a la actividad hasta que cae la noche, después de haber hecho oír su canto mucho tiempo.

Por sus costumbres nocturnas es difícil conocer la cuantía de la población española, aunque anida por todo el país. A veces se ha confundido su canto con el de algún sapo por su gran parecido.

 

Identificación: Color general pardo grisáceo o pardo rojizo, manchado, barrado y rayado de pardo negruzco. Pequeñas "orejas", con frecuencia ocultas; ojos amarillos o amarillo-verdoso.

Nidificación: En una cavidad de árbol, muro o roquero; a veces en una caja anidera o nido viejo de Urraca; puesta, abril-mayo, de 3 a 6 huevos blanco brillante; incubación, sólo por la hembra, de unos 25 días; los pollos, alimentados por la hembra con comida que aporta el macho, vuelan tras unos 24 días.

Alimentación: Insectos, lagartijas, pajarillos y ratones.

Hábitat: Parques y jardines

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