Ansar Común

 

 

Ánsar Común

 

 

 

 

Anser anser 75-85 cm.

Aunque frecuentemente subestimada, la inteligencia de los ánsares es innegable, y la historia de los del Capitolio sirve de testimonio. Pero, en el caso del Ánsar Común, se trata más bien de una mezcla de prudencia, discernimiento y memoria. De esta manera los cuarteles de invierno están rigurosamente delimitados. Uno de los más importantes se encuentra en Andalucía y los ánsares comunes llegan hasta allí después de atravesar Francia y gran parte de España, donde se ha podido establecer de manera precisa el trayecto de la migración.

Tanto en la época de cría como en la de invernada, el comportamiento de los ánsares salvajes es apasionante. Se comunican por medio de graznidos, cuya entonación y ritmo están cargados de significados diversos. Estas aves cambian sin cesar sus impresiones y de esta manera deciden posarse aquí o allá, o cambiar de lugar de forrajeo.

Una parte apreciable de la población de ánsares comunes del centro de Europa llega a invernar a España, estableciendo sus cuarteles principalmente en las Marismas del Guadalquivir, donde gracias a los estudios realizados por la Estación Biológica de Doñana se sabe que allí se concentran más de 15.000 gansos.

 

Identificación: Dorso gris-castaño barrado, partes anteriores de las alas de color gris muy claro; pico anaranjado, patas rosáceas; sexos iguales.

Nidificación: No anida en España. Nido construido de brezo, hierba, musgo y otros materiales locales, en el suelo cercano al agua; la hembra forma el nido con plumón; pone, desde final de abril a mayo, de 4 a 7 huevos blancos, frecuentemente manchados; incubación, 27 ó 28 días, sólo por la hembra, mientras que el macho vigila a distancia; los pollos, criados por la pareja, dejan el nido a las pocas horas y comienza a volar después de unas 8 semanas.

Alimentación: Hierba, mieses y hierbas acuáticas.

Hábitat: Cultivos

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